Llega el resumen de la tarjeta de crédito. El dinero no alcanza; apelo a cubrir el mínimo. ¿Qué hago? A diario se plantean estos problemas desde la economía hogareña, con familias cada vez más endeudadas porque los ingresos no alcanzan para llegar a fines de mes. Entonces, ¿qué hacer con el dinero “plástico”. Ariel Mamaní, fundador y CEO de Inverarg, contestó las consultas de LA GACETA y brindó cuatro claves para gestionar la tarjeta.
1. ¿Cómo gestionarla y no caer en el pago mínimo?
Lo primero es entender que la tarjeta de crédito no es una extensión del sueldo, sino una herramienta. Como primer punto: no se debería gastar con la tarjeta un monto mensual mayor al 20% de los ingresos. En realidad, no existe un valor exacto y fijo, pero un 20% suele ser un valor pagable a futuro. Además, el buen uso de la tarjeta se da cuando ésta no se necesita. Por ejemplo: si se dispone de 300.000 pesos para gastar en el supermercado a lo largo del mes, y ese mismo monto se tiene disponible en este momento en la cuenta bancaria, una decisión inteligente puede ser pagar con la tarjeta de crédito en un pago (sin intereses) y hacer un plazo fijo con los 300.000 pesos que no fueron gastados. Así, se aprovecha al máximo la tarjeta.
2. ¿Qué tengo que tener en cuenta para salir de la trampa de la deuda permanente?
-Lamentablemente no hay ningún truco mágico para aplicar que nos elimine las deudas. Dicho esto, lo primero que hay que entender es el costo real del dinero. En el contexto financiero actual, la tasa de interés por refinanciar el saldo de una tarjeta (el Costo Financiero Total o CFT) suele ser la más alta del sistema regulado, superando por mucho a la inflación o cualquier inversión tradicional.
Para salir de la trampa, hay que atacar el problema de raíz:
• Frenar el uso inmediato: la famosa frase “No se puede apagar un incendio tirándole nafta”. Si la deuda actual es difícil de pagar, lo primero es dejar de aumentarla. En otras palabras, frenar el uso de la tarjeta de crédito.
El endeudamiento como sostén del consumo: cómo financian hoy las familias argentinas• Consolidar la deuda: A veces, pedir un préstamo a tasa fija puede terminar siendo mejor opción que pagar el mínimo de la tarjeta e ir refinanciando. La tasa fija da previsibilidad. Sin embargo, el “vivir endeudado” es principalmente un mal hábito. Esto significa que el sobreendeudarse no suele ser por necesidad, sino por mala administración del dinero.
3. ¿Cómo leo el resumen?
-El resumen se lee mirando tres datos:
• Fecha de vencimiento y fecha de cierre: la fecha de cierre, también llamada fecha de corte, es el día en donde dejan de contabilizar los pagos. La fecha de vencimiento, es el día en que se pagan todos los pagos acumulados hasta la fecha de cierre. Entender esto es fundamental, porque gastar con la tarjeta de crédito el día posterior a la fecha de cierre, otorga entre 30 y 40 días de financiamiento gratis -sin interés-.
• Costo Financiero Total (CFT): Es el número real que se termina pagando. La Tasa Nominal Anual (TNA) es engañosa porque no incluye impuestos, comisiones ni otros gastos. El CFT es lo que verdaderamente cuesta el dinero que se está financiando.
• Foco en qué se gasta: Entender el resumen puede parecer complejo, aunque con la llegada de la inteligencia artificial todo se facilita, dado que con enviarle el resumen nos da toda la información que necesitemos saber. Por lo tanto, la dificultad hoy radica en cómo hacer que sea útil ver el resumen. La clave está en detectar aquellos gastos innecesarios, y darlos de baja de inmediato.
4. Tres claves para salir del círculo vicioso
• Hacer el “Método Avalancha”: consiste en enumerar las deudas de las tarjetas de menor a mayor monto. Pagar el total de la deuda más chica y el mínimo de las otras. Una vez cancelada la primera, todo ese flujo de dinero se vuelca a la segunda. Esto genera un impacto psicológico muy positivo, porque se eliminan rápidamente algunas deudas, y eso permite mantener este buen hábito.
Salir del endeudamiento: qué hacer cuando no puedo pagar ni el mínimo de la tarjeta de crédito• Sincerar el costo de vida: Si casi uno de cada 10 argentinos está en mora con sus tarjetas de crédito (9,3%, récord desde 2010), es porque la estructura de gastos está desfasada frente a los ingresos reales. La única salida matemática del círculo vicioso es recortar el gasto variable hasta que el saldo total de la tarjeta pueda ser cubierto al 100% cada mes.
• Invertir en educación antes que en consumo: La única salida matemática y sostenible del círculo vicioso es cambiar la conducta financiera. Pasar del “compro y después veo cómo pago” al entendimiento real de qué hacemos con el dinero. Una parte del problema actual de muchos argentinos es la falta de análisis y planificación. Estudiar conceptos básicos de economía, entender cómo funciona el interés compuesto y capacitarse para tomar decisiones con la cabeza fría es la mejor inversión -y muchas veces es sólo inversión de tiempo, porque hay mucha información gratuita-. Es lo único que evita que volvamos a caer en la trampa del crédito fácil pero caro.
1. ¿Cómo gestionarla y no caer en el pago mínimo?
Lo primero es entender que la tarjeta de crédito no es una extensión del sueldo, sino una herramienta. Como primer punto: no se debería gastar con la tarjeta un monto mensual mayor al 20% de los ingresos. En realidad, no existe un valor exacto y fijo, pero un 20% suele ser un valor pagable a futuro. Además, el buen uso de la tarjeta se da cuando ésta no se necesita. Por ejemplo: si se dispone de 300.000 pesos para gastar en el supermercado a lo largo del mes, y ese mismo monto se tiene disponible en este momento en la cuenta bancaria, una decisión inteligente puede ser pagar con la tarjeta de crédito en un pago (sin intereses) y hacer un plazo fijo con los 300.000 pesos que no fueron gastados. Así, se aprovecha al máximo la tarjeta.
2. ¿Qué tengo que tener en cuenta para salir de la trampa de la deuda permanente?
-Lamentablemente no hay ningún truco mágico para aplicar que nos elimine las deudas. Dicho esto, lo primero que hay que entender es el costo real del dinero. En el contexto financiero actual, la tasa de interés por refinanciar el saldo de una tarjeta (el Costo Financiero Total o CFT) suele ser la más alta del sistema regulado, superando por mucho a la inflación o cualquier inversión tradicional.
Para salir de la trampa, hay que atacar el problema de raíz:
• Frenar el uso inmediato: la famosa frase “No se puede apagar un incendio tirándole nafta”. Si la deuda actual es difícil de pagar, lo primero es dejar de aumentarla. En otras palabras, frenar el uso de la tarjeta de crédito.
Más de la mitad de los argentinos lega al día 20 de cada mes: crece el endeudamiento para gastos básicos• Consolidar la deuda: A veces, pedir un préstamo a tasa fija puede terminar siendo mejor opción que pagar el mínimo de la tarjeta e ir refinanciando. La tasa fija da previsibilidad. Sin embargo, el “vivir endeudado” es principalmente un mal hábito. Esto significa que el sobreendeudarse no suele ser por necesidad, sino por mala administración del dinero.
3. ¿Cómo leo el resumen?
-El resumen se lee mirando tres datos:
• Fecha de vencimiento y fecha de cierre: la fecha de cierre, también llamada fecha de corte, es el día en donde dejan de contabilizar los pagos. La fecha de vencimiento, es el día en que se pagan todos los pagos acumulados hasta la fecha de cierre. Entender esto es fundamental, porque gastar con la tarjeta de crédito el día posterior a la fecha de cierre, otorga entre 30 y 40 días de financiamiento gratis -sin interés-.
• Costo Financiero Total (CFT): Es el número real que se termina pagando. La Tasa Nominal Anual (TNA) es engañosa porque no incluye impuestos, comisiones ni otros gastos. El CFT es lo que verdaderamente cuesta el dinero que se está financiando.
• Foco en qué se gasta: Entender el resumen puede parecer complejo, aunque con la llegada de la inteligencia artificial todo se facilita, dado que con enviarle el resumen nos da toda la información que necesitemos saber. Por lo tanto, la dificultad hoy radica en cómo hacer que sea útil ver el resumen. La clave está en detectar aquellos gastos innecesarios, y darlos de baja de inmediato.
4. Tres claves para salir del círculo vicioso
• Hacer el “Método Avalancha”: consiste en enumerar las deudas de las tarjetas de menor a mayor monto. Pagar el total de la deuda más chica y el mínimo de las otras. Una vez cancelada la primera, todo ese flujo de dinero se vuelca a la segunda. Esto genera un impacto psicológico muy positivo, porque se eliminan rápidamente algunas deudas, y eso permite mantener este buen hábito.
• Sincerar el costo de vida: Si casi uno de cada 10 argentinos está en mora con sus tarjetas de crédito (9,3%, récord desde 2010), es porque la estructura de gastos está desfasada frente a los ingresos reales. La única salida matemática del círculo vicioso es recortar el gasto variable hasta que el saldo total de la tarjeta pueda ser cubierto al 100% cada mes.
• Invertir en educación antes que en consumo: La única salida matemática y sostenible del círculo vicioso es cambiar la conducta financiera. Pasar del “compro y después veo cómo pago” al entendimiento real de qué hacemos con el dinero. Una parte del problema actual de muchos argentinos es la falta de análisis y planificación. Estudiar conceptos básicos de economía, entender cómo funciona el interés compuesto y capacitarse para tomar decisiones con la cabeza fría es la mejor inversión -y muchas veces es sólo inversión de tiempo, porque hay mucha información gratuita-. Es lo único que evita que volvamos a caer en la trampa del crédito fácil pero caro.